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Los jóvenes y el acceso a la vivienda: Problemas y oportunidades

06/05/2021

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Tiempo de lectura: 15 minutos

¿Por qué existen problemas con los jóvenes y el acceso a la vivienda? Descubre las principales dificultades, alternativas y ayudas para este colectivo a la hora de querer adquirir un inmueble de compra.

En España, uno de los problemas que perduran en el tiempo es la dificultad que tienen los jóvenes a la hora de querer emanciparse. 

La precariedad laboral, la imposibilidad de ahorro, el paro juvenil, los recientes ERTES a causa de la crisis del Coronavirus y la exigencia aún presente en muchas empresas de experiencia demostrable, hace que muchos jóvenes, menores de 35 años, se encuentren sin una estabilidad laboral y sumergidos en la dependencia de sus padres o conocidos para subsistir. 

Los jóvenes y el acceso a la vivienda, una relación de amor y odio.
Los jóvenes y el acceso a la vivienda, una relación de amor y odio.

Marcharse de casa no es tarea fácil, y menos en grandes ciudades donde los precios, tanto de alquileres como de compraventa, están desorbitados. 

De este modo, la situación social y socioeconómica obliga a muchos jóvenes a residir con sus padres aún en edades no tan tempranas, como por ejemplo con 30 y hasta con 40 años.

El acceso a la vivienda es un problema, pero también existen ciertas oportunidades de las que os hablaremos a continuación.

Para abordar este tema planteado en el artículo de hoy, sobre “Los jóvenes y el acceso a la vivienda: Problemas y oportunidades” hemos querido entrevistar a Jose Manuel Cartes, CEO y fundador de Libeen, la startup que permite comprar una casa como si pagaras un alquiler, sin la necesidad de entradas, y con una clara misión: ayudar a la generación millennial a que comprarse una vivienda no sea un sueño inalcanzable, sino una opción accesible. 

Asimismo, con la información proporcionada en la entrevista completa y con datos recopilados sobre estudios varios, trataremos de hablar sobre esta problemática que tanto preocupa a la parte de la sociedad más joven, para así resolver todas sus dudas, y ayudarles a encaminar sus primeros pasos a la hora de plantearse comprar un piso. 

Es hora de independizarse: ¿Realmente es posible?

Aunque no hay una edad estipulada para independizarse, lo cierto es que la mayoría de los jóvenes de entre 20 y 30 años empiezan a plantearselo en algún momento de su vida.

Todo dependerá mucho de lo independiente que sea la persona en cuestión, su relación con sus padres, o su estabilidad, tanto laboral como emocional. Esos serían los factores principales que harían determinar a una persona joven decidir si marcharse de casa o no.  

Sin embargo, la realidad es otra. Ya no importa si te llevas mal con tus padres o tienes una pareja con la que te gustaría vivir. Lo que realmente determinará si puedes emanciparte es tu economía, y ese es el principal problema de la juventud a la hora de emanciparse.

Pongamos como ejemplo que un joven, siguiendo la pauta establecida, acaba sus estudios de bachiller con 17-18 años y a esa edad, si lo ha preferido así, empieza la etapa universitaria. Tras 4 años de carrera de media, y uno más en caso de querer realizar un máster, acabaríamos los estudios, a los 23-24 años. 

Suponiendo que hasta día de hoy, lo hayan mantenido sus padres, será el turno de empezar a buscar trabajo… y viendo como está la situación laboral para jóvenes hoy en día, la cosa estará complicada.

Con suerte podrá encontrar un trabajo “de lo suyo” en forma de prácticas no remuneradas, para ir haciendo rodaje, y si tiene mucha suerte, esas prácticas se las pagarán en torno a unos 300 euros mensuales. 

En el caso de que prefiera buscar otra cosa que le dé más frutos, seguramente se irá al sector de la hostelería o las tiendas, donde podrá ganar unos 800 euros al mes, haciendo muchas horas, y desperdiciando su formación académica que acaba de terminar. 

De este modo, tanto si escoge las prácticas con algo relacionado con su sector, como si decide trabajar en la hostelería u otro trabajo donde pueda conseguir más dinero, ¿realmente es posible emanciparse con veinti tantos años? La respuesta es clara, no. 

A no ser que los padres apoyen desde un inicio y puedan hacerse cargo de parte de los gastos o del alquiler de sus hijos, es muy poco probable que una persona joven y sola pueda cogerse un piso de alquiler, y mucho menos, comprarse una casa.

Un joven menor de 30 años tiene muy difícil el acceso a la vivienda.
Un joven menor de 30 años tiene muy difícil el acceso a la vivienda.

Para que se pueda alquilar un piso, a pesar de que los inmuebles tienen precios desorbitados, necesitará de una segunda persona, o tercera o cuarta, para alquilarlo conjuntamente, lo que dejará de ser su piso, y estará pasando a compartir piso con más personas, y teniendo solo “propio” su pequeña habitación. La cruda realidad a la que muchos jóvenes se enfrentan: vivir en una habitación por 400 euros al mes en ciudades como Barcelona, por querer o necesitar independizarse

Qué prefieren los jóvenes: ¿alquilar o comprar? 

Hasta el momento, a la hora de independizarse hemos hablado del alquiler, porque ni por asombro una persona joven tal y como la hemos descrito anteriormente podría hacerse cargo de lo que conlleva comprar una vivienda. 

Sin embargo, si les dieran la opción de escoger y existieran oportunidades, además de tener otro tipo de perfiles presentes, como hombres o mujeres de unos 30 años, con unos 5 o 6 años de estabilidad laboral y económica, ellos no querrían vivir de alquiler. 

Según un estudio realizado por el Economista, un 81% de los jóvenes preferirían comprar una vivienda antes que irse de alquiler, ya que piensan que entre otras muchas cosas, con el alquiler se les van los ahorros y “tiran el dinero a la basura con las rentas”. 

Con lo cual, la respuesta es clara: los jóvenes prefieren comprar vivienda pero se ven obligados a alquilar, principalmente porque no tienen la suficiente estabilidad económica, ni ahorros como para poder pedir una hipoteca. 

Asimismo, tan solo el 36% de los jóvenes españoles están independizados en pisos de alquiler, cosa que tampoco refleja una clara accesibilidad al sector de la vivienda. 

Comprar una vivienda: una tarea casi imposible para menores de 35 años

Como ya hemos nombrado en lo que llevamos de artículo, comprar una vivienda para los menores de 35 años es una tarea casi imposible, y decimos casi, porque siempre habrá el típico caso que sus padres puedan avalarles, haya recibido X dinero de una herencia o sus progenitores, tengan tanto dinero que les puedan pagar de golpe la casa.

Si no tienes la suerte de ser uno de estos casos, ahorrar el suficiente dinero antes de los 30 o 35 años para comprar un hogar, será complicado, y ahora hablamos por qué esto sucede así: 

Principales dificultades al acceso a la vivienda

Inestabilidad laboral y paro juvenil

Salir de la universidad y encontrar trabajo es difícil. La mayoría de las empresas más tradicionales siguen apostando por talentos un poco más senior, haciendo hincapié en experiencias y requisitos inalcanzables para aquellos que acaban de terminar sus estudios en la facultad. 

Esto se traduce básicamente en que, las oportunidades para adentrarse al mundo laboral para los más jóvenes son bajas, y si las hay, las condiciones no son nada apetecibles.

Trabajos en prácticas o contratos temporales, hacen que el acceso a la vivienda se resista.

El paro juvenil es uno de los principales impedimentos a la hora de acceder a una vivienda.
El paro juvenil es uno de los principales impedimentos a la hora de acceder a una vivienda.

ERTES y crisis sanitaria

Si la situación ya era preocupante, el Coronavirus, ha dificultado, aún más, el acceso a la vivienda de los jóvenes. Miles de personas se han visto afectadas por los ERTES, y una vez más, los jóvenes han sido uno de los colectivos más perjudicados.

Recortes en empresas, despidos por cierres o tener que prescindir de miles de trabajadores a causa de los cierres interpuestos por el Estado de Alarma, ha hecho que muchos jóvenes hayan perdido su empleo y tras un año, no lo hayan podido recuperar.

Esto ha hecho que, una vez más, si existía algún plan de emancipación, el Covid lo ha paralizado e imposibilitado.

Bajo nivel de ingresos

Otra de las principales dificultades a la hora de acceder a una vivienda de compra son los bajos ingresos mensuales de media que cobran los jóvenes españoles de entre 26 y 35 años. 

Dejando atrás este año y medio que llevamos de pandemia, si remontamos a datos del 2019, cuando la sociedad estaba un poco más asentada, y la situación global de país era un poco más sostenible, según datos del Economista, y analizando el SIM (Salario Mínimo Interprofesional), un 36% de los jóvenes estaban por debajo del SIM, lo que significa que, teniendo un suelo tan precario, esta franja de edad debe ir posponiendo decisiones tan importantes como casarse, tener hijos o comprarse una vivienda. 

En 2019, el salario medio bruto de los jóvenes no llegó a los 1.200 euros al mes. Teniendo en cuenta que un alquiler de un inmueble pequeño en Barcelona ya ronda los 700 euros, la renta estaría ya superando el 50% de los ingresos mensuales, cosa que no se debería ni superar entre el 30-40% del sueldo mensual, a la hora de destinarlo, por ejemplo, a un alquiler. 

Incapacidad de ahorro por el alquiler

Cuando más del 50% de los ingresos mensuales van destinados al alquiler de una vivienda, el sacrificio que debe hacer una persona para salir adelante es enorme. 

Si al precio del alquiler, se le suman los gastos esenciales de agua, luz, gas e Internet, más la despesas de comida, y otros pormenores como puede ser: ir al dentista, salir a cenar o comprarse unos zapatos, es exactamente imposible poder ahorrar ni un duro. 

La incapacidad de ahorro por los bajos ingresos y el alquiler les hace imposible comprarse una vivienda.
La incapacidad de ahorro por los bajos ingresos y el alquiler les hace imposible comprarse una vivienda.

De este modo, el problema persiste de nuevo: los jóvenes tienen muchas dificultades para acceder a una vivienda de compra.

Pongamos un ejemplo: teniendo en cuenta el mercado inmobiliario, una vivienda en Barcelona puede valer perfectamente de media unos 300.000 euros, con lo cual, en este caso, se necesitarán unos 90.000 euros de entrada.

Para que esto fuera factible ahorrarlo, se deberían ahorrar al mes, durante 15 años, unos 500 euros, lo que se traduce en algo imposible para un joven con un sueldo de unos 1.200 euros al mes o una pareja con un sueldo total de unos 2.000 euros al mes, si hay rentas que pagar y quieren hacer su vida, tener hijos, o salir a cenar: es imposible poderse comprar una casa. 

Bancos con condiciones más estrictas 

Si los ahorros son mínimos, las hipotecas serán imposibles. Y aunque hubiera algo de ahorro, lo cierto es que los bancos cada vez tienen condiciones más estrictas para conceder préstamos hipotecarios.

Ahora es muy difícil conseguir una financiación de un 100%. Antes de la crisis del 2008, las cosas eran distintas y los bancos concedían el total del valor de la vivienda, pero ahora, las cosas han cambiado.

Ahora son mucho más cautos y miran muy bien el perfil del comprador. No se conforman con cualquiera y piden unos requisitos cada vez más altos. Es cierto que se pueden encontrar hipotecas del 90% y hay proptechs como Housfy Hipotecas que dan más facilidades a la hora de hipotecarse, pero la media de las hipotecas está en conceder un 80% del valor del inmueble. 

De este modo, para poder optar a una vivienda de compra, los jóvenes y toda la población en general, deberán aportar un 20% de entrada, lo que supone un esfuerzo muy grande y un desembolso imposible para el colectivo de los que comprenden las edades de entre 25 y 25 años. 

Todo aquel que quiera acceder a una financiación deberá tener un perfil con un trabajo estable, unos buenos ingresos, ahorros previos o un apoyo familiar. Sin eso, se deberán olvidar de comprarse un piso. 

Ver viviendas en venta en Barcelona por menos de 175.000€

Oportunidades, alternativas o ayudas a la hora de acceder a la vivienda

Tras las dificultades comentadas y las diversas problemáticas a la que se encuentran los más jóvenes a la hora de querer acceder a una vivienda de propiedad, existen algunas alternativas, oportunidades o ayudas, que por pocas que sean, en algunas ocasiones, sirven para echar una mano al colectivo joven que busca emanciparse. 

Los padres, la salvación para muchos hijos

El apoyo familiar es una de las ayudas o alternativas clave a la hora de querer acceder a una vivienda. 

Haciendo referencia a una última noticia publicada por varios medios, hace apenas unos días, decían que el Banco Santander quería apostar por los jóvenes y lanzar hasta 1000 hipotecas con una financiación de hasta un 95%. 

De este modo, la noticia daba a entender que 1000 jóvenes menores de 35 años se beneficiarian de esta propuesta, pudiendo acceder a una vivienda de propiedad con un ahorro mucho menor que al que se requiere habitualmente. 

Los padres siguen siendo el principal apoyo para los jóvenes a la hora de acceder una vivienda.
Los padres siguen siendo el principal apoyo para los jóvenes a la hora de acceder una vivienda.

Todo bien hasta aquí, pero si se seguía leyendo la noticia, decía que era indispensable aportar un aval, la cual cosa vuelve a repuntar que la ayuda de los padres, en la gran mayoría de los casos, es una salvación para muchos hijos. 

Siendo más o menos la financiación, hoy en día, si no eres el perfil perfecto para el banco, lo más lógico es que pidan un aval, lo que la presencia de los padres sigue siendo imprescindible a la hora de poder optar a un piso de compra para los jóvenes menores de 35 años. 

Donaciones y herencias familiares

En ocasiones, no hace falta avalar la casa de tus padres para que te concedan la tuya, ya que a veces, los propios padres prefieren donar un dinero a los hijos para que éstos puedan hacerse cargo del pago de su préstamo hipotecario.

Sin embargo, no todo es tan fácil como parece. Si los padres quieren prestar tal cantidad de dinero a sus hijos, deberán hacerlo mediante una donación, lo que supondrá un gasto extra a pagar en su declaración. 

Es decir, todas las donaciones deberán declararse en el Impuesto de Sucesiones y Donaciones, que será diferente en cada CCAA y desde el momento en el que se recibe el dinero, quien lo recibe dispone de un mes para saldar cuentas con la Agencia Tributaria. De lo contrario, Hacienda podrá reclamar tu pago en los próximos 4 años. 

Lo mismo pasa con las herencias. Si has recibido un dinero heredado y quieres aplicarlo para la concesión de tu hipoteca, tampoco será un trámite fácil. 

Para beneficiarte de ese dinero heredado, deberás pagar de nuevo el Impuesto de Sucesiones. Esta vez deberás liquidarlo en un plazo de 6 meses a Hacienda, y si no lo líquidas, no tendrás derecho a cobrar la herencia. 

En este caso, si según tu CCAA te toca pagar un impuesto elevado, por la cuantía recibida y la región en la que te encuentres, no te quedará otra que pedir un préstamo para saldar la deuda del Impuesto y después, según sea el importe de la Herencia, pagar el préstamo y obtener el dinero para la entrada del crédito hipotecario. 

De este modo, una vez más, aunque hayan ayudas y puedas beneficiarte de una donación o una herencia, ten muy en cuenta que deberás pagar unos impuestos para poder cobrar tu parte correspondiente.

Pisos de bancos y de protección oficial: ¿una alternativa suficiente? 

Como comentamos en la entrevista con Jose Manuel Cartes, los pisos de banco y los pisos de protección oficial podrían ser una buena alternativa para los jóvenes que buscan independizarse y comprarse un piso. 

No obstante, si hablamos de los pisos de protección oficial, la oferta que hay es mínima en comparación a su gran demanda. Parece ser que ahora no es prioridad del Gobierno y por eso tampoco se tiene en cuenta en el Plan Estatal de Vivienda (2018-2021) que se ha alargado hasta diciembre de 2022. 

Si comparamos los datos extraídos del Ministerio de Fomento, vemos como en 2008, antes de la crisis económica que se vivió, existían aproximadamente unas 70.000 propiedades de protección oficial, mientras que en 2017, solo se destinaron unas 4.938, suponiendo una caída de un 92%. 

Esto supone que, aunque sería una opción muy potente para ayudar a familias en situación desfavorable o jóvenes menores de 35 años, la realidad es que el presupuesto para las viviendas públicas es mínimo, y las promotoras y constructoras reciben mínimas ayudas para poder realizar este tipo de viviendas.

Con lo cual, volvemos a lo mismo: cuando hay soluciones para jóvenes, no hay recursos para aplicarlas, y este colectivo entra en bucle en una situación de desamparo con imposibilidades racionales a la hora de conseguir una vivienda de compra para vivir.  

Por otro lado, en el caso de los pisos de banco, aunque podrían ser una buena alternativa para los jóvenes, pues son pisos más económicos de lo habitual, la realidad es que al ser más baratos, necesitan más cuidados, reformas y puestas a punto, imposibles de pagar por aquellos jóvenes que quieren independizarse. Otro bache más en esta carrera de fondo para conseguir una vivienda de propiedad. 

En muchas ocasiones, los pisos de banco deben ser reformados y puestos a punto antes de entrar a vivir.
En muchas ocasiones, los pisos de banco deben ser reformados y puestos a punto antes de entrar a vivir.

Ayudas para los jóvenes: Requisitos y opciones según CCAA

Según datos extraídos por el Gobierno de España, actualmente hay vigente un Plan Estatal de Vivienda (2018-2021) que contiene un programa especial de ayudas a la vivienda para jóvenes menores de 35 años. 

Sin embargo, estas ayudas están destinadas a aquellos jóvenes que quieran alquilar o comprar una vivienda localizada en municipios de menos de 5.000 habitantes. 

Siendo realistas y tal y cómo comentábamos con Jose Manuel Cartes en la entrevista, casi ningún joven de hoy en día quiere comprarse una vivienda en un municipio de menos de 5 mil habitantes o alquilar un piso en un pueblo de la España Rural. 

La idea de las ayudas en estas regiones está bien para potenciar la vida en pueblos poco habitados, pero las grandes empresas como Glovo, Amazon, Google, los grandes coworkings y zonas de negocios se instalan en las grandes urbes, y es ahí donde probablemente, los jóvenes con titulaciones encuentren ahí su éxito laboral. 

Con lo cual, de nuevo se demuestra que los jóvenes tienen poca accesibilidad al mundo de la vivienda.

Colivings, cohousings y otras formas de residir en comunidad 

Vivir en comunidad es algo que gusta a los jóvenes, aunque lo cierto es que muchas veces es la única vía un poco fácil para poder independizarse. 

En los alquileres es muy común el hecho de que un estudiante viva en una habitación de un piso compartido, sin embargo esta situación no es la favorita de todos. 

Los alquileres en las grandes urbes como Barcelona o Madrid están desorbitados, y como hemos comentado a lo largo del artículo, un piso que esté medianamente bien, de 2 habitaciones, no baja de unos 800 euros. 

De este modo es imposible para cualquier joven alquilar un piso, lo que no les queda más remedio que vivir en comunidad y compartir piso, siendo solo suya la habitación en la que duermen por un precio de unos 400 – 500 euros al mes. 

El coliving, una apuesta que cada vez más gusta a los jóvenes.
El coliving, una apuesta que cada vez más gusta a los jóvenes.

No obstante, cada vez se habla más del coliving y cohousing, una nueva revolución que atrae a los jóvenes a la hora de vivir. Y es que el coliving es la solución para aquellos jóvenes que no tienen clara su relación con el mundo inmobiliario, donde pueden encontrar la posibilidad de vivir en un lugar, en comunidad, con gente que comparte sus mismos gustos y aficiones que él, y con grandes ventajas como zonas de gimnasio, de coworking, lavandería, etc. 

Esto sí que puede ser una buena opción a la hora de querer independizarse. 

Libeen, la startup que apuesta por la generación jóven 

Tras la entrevista que tuvimos con Jose Manuel Cartes, CEO y Fundador de Libeen, y después de reflexionar sobre los jóvenes y el acceso a la vivienda, vimos que este colectivo contaba con más dificultades que oportunidades, y eso inhabilitaba por completo su posibilidad a la hora de buscar un piso de compra. 

Sin embargo, también nos dimos cuenta de que la sociedad era consciente de esta problemática y aun así, los órganos mayores del Estado no daban pie a grandes soluciones para poder acabar esta situación. 

Pero ante tal situación están los que siguen esperando a que algo pase o los que hacen que algo suceda. Y este es el caso concreto de Libeen, una startup creada con una clara misión: ayudar a los jóvenes millenials a poderse comprar piso con el dinero de sus alquileres. 

Jose Manuel Cartes y Sofia Iturbe, los creadores de Libeen.
Jose Manuel Cartes y Sofia Iturbe, los creadores de Libeen.

Hemos visto que los jóvenes viven en alquiler, pero aún así ellos preferirían comprarse una casa. De hecho es el pez que se muerde la cola, pues quieren comprar pero a causa del alquiler no pueden ahorrar. 

Y este hecho hizo que Jose Manuel Cartes diera la posibilidad con su startup a muchos jóvenes de ver el mundo de la vivienda como algo no tan inalcanzable, ya que su filosofía de negocio se basa en que, con una cuota mensual y una mínima entrada, puedes ir comprando tu casa como si pagaras un alquiler. 

De este modo, con Libeen lo que hacen es que con lo que pagan de alquiler mensual los jóvenes, ellos pueden ir ahorrando a la vez para tener ese 20% que necesitaran para dar en la entrada de la hipoteca. 

Así que ellos ponen a disposición de los jóvenes y del mercado inmobiliario viviendas que, con pequeñas cuotas como por ejemplo, 480 euros mensuales, y una pequeña entrada de unos 5.860 podrían obtener un piso de unos 115.000 euros en Madrid, en el barrio de San Blas, por ejemplo. 

Esta alternativa para los jóvenes supondría muchas ventajas para ellos y pocos inconvenientes, ya que no estarían tirando a la basura sus ahorros con las mensualidades y al mismo tiempo podrían ahorrar para poder finiquitar la entrada del piso en cuestión. 

El único inconveniente que habría es que hay poca oferta, pero Liberen trabaja duro para seguir abriendo ciudades y poder abrirse en el mercado y dar oportunidades a todos aquellos jóvenes que las necesitan. 

Conclusiones 

Si eres joven y buscas comprar una vivienda, lo primordial es que tengas muy claros tus objetivos desde el inicio e incentives tu capacidad de ahorro, para que poco a poco puedas ir reuniendo el dinero suficiente para poder tener acceso al mundo inmobiliario. 

No obstante, teniendo presente todas las dificultades y pocas posibilidades y oportunidades que se plantean, lo mejor es poder optar por alternativas como lo que ofrece Libeen, el alquiler con opción a compra, para que de este modo puedas ahorrar a medida que pagas tus pequeñas cuotas mensuales hasta dar, algún día, con el total del valor de la vivienda en cuestión. 

Libeen permite comprarte una casa como si pagaras un alquiler e ir ahorrando a la vez.
Libeen permite comprarte una casa como si pagaras un alquiler e ir ahorrando a la vez.

La situación no es fácil, pues la diferencia entre el 2008 y el 2020 es abismal: Ahora solo hay un 17.3% de jóvenes menores de 30 años emancipados, mientras que en 2008, el porcentaje ascendía al 54%, más de la mitad de este colectivo. 

Teniendo en cuenta estos datos, solo hace falta esperar a que se puedan beneficiar de más ayudas y poco a poco, la diferencia vaya reduciendo y a la vez creciendo, ya sea en oportunidades y nuevas iniciativas como la que plantea Libeen.

2 Comments
  1. Manuela

    Sé que muchos (como yo) estáis pasando por esta situación. Es muy difícil y frustrante, pero se que podrán salir de esto. Actualmente hay muchísimos trabajos online que pueden buscar (no solo en España), también les recomiendo crear un emprendimiento. Con esto podrán ir empezando y reuniendo, no les digo que en un mes podrán comprarse una casa pero si les va muy bien podrán alquilar en algunos meses algo muy mono. Les recomiendo busquéis bastante para encontrar ofertas muy económicas y en buenos lugares. Los más difícil es empezar a vivir solos, luego comprar las cosas es más fácil. Solo desesperéis y tengáis paciencia. Si no tienen a donde ir, les recomiendo mucho leáis completo este artículo, da buenos consejos para tratar por un tiempo de solucionar. Aunque no sean del todo las mejores, son buenas ideas para ir empezando y buscar algo acogedor. Un saludo y les deseo muchísima suerte a todos los jóvenes. Sé que la necesitáis porque yo pase por lo mismo, pero logre salir de eso con mucho esfuerzo.

    • Bea Oller

      Hola Manuela. ¡Muchas gracias por tu comentario! Has dado grandes consejos. Lo mejor es no frustrarse, conocer la situación de cada uno e ir poco a poco. Con esfuerzo y tiempo, las cosas se consiguen. ¡Un abrazo!

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