Historias de Casa

Cómo tratar las humedades en casa

03/06/2021

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Tiempo de lectura: 15 minutos

Tener humedades en casa es un hecho muy común y uno de los problemas más recurrentes que pueden presentarse en un hogar.

El característico mal olor, las manchas aparentes en las paredes, la ropa apulgarada en los armarios o con moho es como se presentan las humedades de forma visible, pero sin embargo, no nos damos cuenta de lo perjudicial que pueden llegar a ser para nuestra salud. 

De este modo, si ya de por sí no es estético tener humedades en casa y se convierte en un problema de confort y habitabilidad en el hogar, imaginate si le sumamos vivir en un entorno insano, que puede afectar en nuestro bienestar y también en la seguridad del inmueble, puesto que las bacterias ocasionan un deterioro importante de los materiales de la vivienda.

El asma es una de las afecciones que pueden producirse si se inhalan los hongos propios de la humedad.
El asma es una de las afecciones que pueden producirse si se inhalan los hongos propios de la humedad.

Con lo cual, si has llegado hasta aquí y tienes humedades en casa, en el artículo de hoy vamos a explicarte cómo tratarlas, además de hacerte saber por qué se originan, cuáles son las consecuencias y quién puede arreglar este problema, entre algunos consejos para evitar que salgan de nuevo. 

¡Toma nota y no te pierdas detalle de todo el contenido! 

Humedades: qué son y cómo se forman

Antes de empezar a entrar en detalle sobre todas las cuestiones de las que vamos a hablar, me gustaría explicarte muy brevemente qué son las humedades, para que todo el mundo pueda distinguirlas y así poder poner solución al problema. 

La humedad es la cantidad de vapor (agua en estado gaseoso) que está presente en el aire y se origina cuando una superficie fría entra en contacto con este vapor.

De este modo, cuando nos duchamos, cocinamos o realizamos distintas actividades en casa sin una correcta ventilación, el agua en forma de vapor se establece en el ambiente, creando distintos tipos de humedad.

También, en muchas ocasiones, las humedades en la vivienda están muy relacionadas con el clima de la zona o con los materiales de construcción que se han empleado para edificar el inmueble, y es entonces cuando, por ejemplo, en zonas con clima tropical o zonas de costa, que existe un ambiente más húmedo, se crea un fuerte contraste entre dentro y fuera del hogar y en consecuencia se consigue un hogar húmedo. 

Además, pueden existir otros factores menos comunes como una inundación o un reventón de alguna tubería que provoque humedad en el hogar, pero a priori los tipos de humedad más comunes son los que te contaremos a continuación. 

La humedad ideal en el hogar

Para que un hogar tenga un nivel óptimo de humedad, según diversos estudios y acentuando lo que dice la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA), el nivel de humedad recomendado para el interior de una casa debería estar entre un 30% y 50% y siempre en función de la temperatura exterior, lo que significa que si hace más calor será más húmedo dentro de casa, y si hace más frío debería ser menor el ambiente en el hogar. 

La humedad óptima en el interior de una vivienda debe estar entre un 30% y 50%.
La humedad óptima en el interior de una vivienda debe estar entre un 30% y 50%.

Para poder medir bien estos niveles, se recomienda usar un higroscopio, pero como no todo el mundo suele tener este aparato de medición en sus viviendas, lo mejor es seguir con estos criterios: En el invierno evitar ambientes muy secos y mantener la temperatura interior entre los 18 – 20 grados, además de utilizar un deshumidificador. Y en verano, tener una ventilación constante, incluir plantas para humidificar el ambiente o usar extractores de humos cuando se cocine, pero intentar estar en una temperatura de entre 23 y 26 grados. 

Los tipos de humedades que afectan a tu hogar 

Hasta ahora hemos citado algunas de las causas que pueden producir la humedad dentro del hogar, pero en este apartado te vamos a explicar los tipos de humedad que puedes encontrarte y de qué forma se presentan. 

Humedades por condensación

Las humedades por condensación suelen ser las más comunes en las viviendas y se crean cuando hay exceso de humedad en el ambiente.

De este modo, cuando el vapor que se encuentra en el aire se convierte en agua, pasando de gas a líquido, y entra en contacto con superficies del hogar frías como pueden ser cristales, ventanas, paredes….es cuando sucede la condensación y se forma la humedad, a causa de las gotas acumuladas que apenas pueden percibirse, produciendo moho, deterioramiento de materiales y malos olores.

Por otro lado, existen dos tipos de humedades por condensación: La superficial, aquella que es visible en el interior de las viviendas y se concentra más en zonas donde suele haber más vapor y ambiente húmedo, como en cocinas o baños, o la intersticial, que se produce en el interior de los cerramientos a causa de una mala ventilación.

Las causas más comunes de la condensación

La condensación normalmente se produce en un hogar cuando hay una ventilación insuficiente o hay deficiencias en la construcción, tanto en aspectos interiores como exteriores de la vivienda. 

En el interior, una mala instalación de la calefacción o un mal uso de la misma puede producir humedad, así como en el exterior, un mal aislamiento térmico de vidrios, marcos de las ventanas o cerramientos. 

En estos últimos ejemplos, la condensación se produce cuando en el exterior la temperatura es más baja que en el interior, lo que produce un choque en el ambiente produciendo humedad. 

El choque entre la temperatura exterior e interior puede provocar humedades por condensación.
El choque entre la temperatura exterior e interior puede provocar humedades por condensación.

Para ver si tienes este tipo de humedad, prueba a poner un trozo de papel de aluminio sobre la pared que creas que produce este mal aislamiento. Si al enganchar el papel de aluminio con cinta aislante parece vaho en el aluminio, eso es una clara señal de que hay condensación. 

Cómo saber si tienes humedad por condensación

Este tipo de humedades suelen detectarse cuando aparecen algunos de estos problemas en el hogar: 

  • Olor a humedad y malos olores, el símbolo más característico. 
  • Prendas de ropa mojada o con manchas blancas y apulgaradas
  • Aparición de moho y hongos y manchas en las paredes
  • Materiales deteriorados y pinturas desconchadas
  • Dificultad al respirar y problemas como sinusitis, asma, carraspera o alergias
  • Espejos empañados
  • Pequeños charcos y exceso de vapor de agua en ventanas

Soluciones para las humedades por condensación

Si crees que tus humedades son un problema de condensación, lo mejor es que te asegures de que las construcciones de tu vivienda son lo suficientemente buenas para ver si es ahí donde tienes el problema o es algo más leve como una falta de ventilación.

En el caso de que seas inquilino y te encuentres con este problema, lo más recomendable es que te pongas en contacto con tu propietario para comentarle lo ocurrido y así ver cómo pueden instalar un mejor aislamiento térmico que permita que no se note diferencia entre la temperatura interior y exterior.

Lo mejor es comprar cerramientos y ventanas de PVC y realizar una nueva instalación o optar por algunas ventanas con ventilación controlada permitiendo pasar el aire exterior sin que se pierdan las propiedades térmicas o acústicas como las que ofrecen Kommerling.  En el caso de que seas tu el propietario, puedes optar por distintas opciones también, y si ves que no te llega el presupuesto para cambiar todas las ventanas, puedes probar con algun aislante de Amazon, por ejemplo,, ya sea en láminas o almohadillas, que te permitirán romper con el choque de cambio de temperatura y así evitar la condensación de forma momentánea. 

De todos modos, lo mejor es conseguir una buena ventilación haciendo que corra el aire de 5 a 10 minutos al día para que se consiga una ventilación cruzada y se renueva el aire por completo. 

También, si el problema persiste, instalar un deshumidificador puede ser una solución más económica y efectiva, para conseguir que así la humedad de la casa se encuentre en los niveles óptimos que antes hemos comentado. 

Humedades por filtraciones

El segundo caso más común de las humedades en el hogar son las que se originan por filtración. 

Éstas suelen ocurrir cuando existen materiales con poros con estructuras construidas de mala calidad que producen filtraciones y canalizaciones directas de agua del exterior al interior de la vivienda. 

Cuando llueve o cuando existe una humedad mucho más elevada fuera que dentro de casa, a causa del frío, pueden producirse, pero lo peor es que no se hacen evidentes de manera temprana, ya que la filtración es tan sutil que apenas podemos darnos cuenta.

De este modo, en muchas ocasiones es difícil encontrar el origen o la causa, ya que aunque al cabo de los días o meses acaban apareciendo los signos típicos de humedad, éstos pueden despistar surgiendo en lugares que no son exactamente el origen del problema. 

Las causas más comunes de las humedades por filtración

Si las humedades por condensación solían salir en el interior de las viviendas, las humedades por filtración pueden aparecer en cualquier lugar de la casa, aunque vengan normalmente del exterior.

Los casos más comunes que hacen que se provoquen estas humedades son: las goteras, cuando existen poros o agujeros en los techos de las viviendas y se filtra el agua creando una canalización, las fugas en conductos que ocasionan humedades en paredes internas de la casa, o la mala impermeabilidad de las paredes de las fachadas de los edificios provocando una filtración de agua de la lluvia en el interior de las viviendas.

También pueden producirse humedades por filtración en sótanos y garajes por contar con paredes internas sin apenas impermeabilidad y por estar en contacto más directo con la estructura del edificio, o a causa del deterioro de las estructuras de las bañeras o duchas, haciendo que acabe filtrando agua por cualquier poro de las juntas. 

Las goteras pueden generar humedades por filtración.
Las goteras pueden generar humedades por filtración.

Cómo saber si tienes humedad por filtración

Si tu casa está sufriendo humedades por filtración podrás detectarlo fácilmente ya que se presentan síntomas como estos: 

  • Deterioro visible del edificio y en consecuencia de las paredes, produciendo grietas, salitre y pintura saltada a causa del agua acumulada que persiste en el interior de los materiales de construcción. 
  • Manchas típicas de humedad en las paredes y muebles a causa del moho y las bacterias que persisten en ellas. 
  • Materiales u objetos dañados, como por ejemplo muebles bufados o con signos de agua en el interior de sus componentes.
  • Instalaciones eléctricas dañadas o electrodomésticos por el agua filtrada a causa de las humedades. 
  • Aumento de la factura de la luz y la calefacción al ponerla a más potencia o durante más tiempo ante la necesidad de calentar la casa y no poder a causa de un mal aislamiento o enfriamiento por filtraciones.

Soluciones para las humedades por filtración

Como hemos comentado, las filtraciones siempre suelen aparecer de exterior a interior, con lo cual es muy importante que se cuiden los elementos exteriores o de protección de una vivienda, teniendo en cuenta un uso correcto de materiales e infraestructuras óptimas para que no suceda este problema. 

En este caso, lo primordial es comprobar que los materiales de construcción están en buenas condiciones y si no lo están repararlos con elementos más adecuados para evitar filtraciones, pues si no se cuidan estos detalles pueden acabar provocando desprendimientos o derrumbe de edificios. 

Lo mejor es contar con fachadas con un buen aislamiento y una buena permeabilidad y además, revisar todos los otros elementos reparando todo aquello que no esté bien como por ejemplo: tejas rotas, ventanas y puertas con fisuras, paredes con poros, goteras o deterioro de las juntas en los baños y cocinas. 

Con lo cual, si ves signos evidentes de filtración, lo más recomendable es que trates de encontrar el foco del problema y lo repares lo más rápido posible para no creas moho, hongos y otras bacterias perjudiciales tanto para tu hogar como para tu salud. 

Humedades por capilaridad

Las humedades por capilaridad son otro de los tres tipos más comunes de humedad que pueden producirse en tu hogar.

También se conoce con el nombre de humedad de cimientos y se produce cuando, a la hora de realizar una construcción de una vivienda, se asientan los pilares en terrenos húmedos o se usan cimientos que no están bien aislados. 

El agua que se encuentra en el suelo sube por los poros o capilares de los materiales y se estancan en paredes, muros, etc, provocando una oxidación a causa de las sales que contienen y el crecimiento de bacterias y hongos producidos por dicha estancación.

Además, este tipo de humedad puede surgir en cualquier época del año ya que no depende de la temperatura, sino de cómo esté construido el edificio.

Las causas más comunes de las humedades por capilaridad

Las humedades por capilaridad no surgen con acciones que se pueden hacer en el día a día de las personas como en el caso de la condensación, o no depende de los tipos de materiales de construcción, como en el caso de la filtración.

Esta vez todo depende de donde se haya decidido construir la vivienda en cuestión y suelen aparecer cuando se construye una vivienda con aguas subterráneas en la misma zona o con terrenos blandos, ya que de este modo esta agua se filtra y actúa como una esponja, provocando que la humedad que se crea alcance cimientos, paredes, hormigones, muros y hasta las partes más altas, traspasando los materiales y dañando toda la estructura del edificio. 

Cuando hay una mala construcción de base se pueden llegar a estos extremos de deterioro de los materiales.
Cuando hay una mala construcción de base se pueden llegar a estos extremos de deterioro de los materiales.

Cuando el suelo no puede almacenar más agua, se sube por los revestimientos hasta provocar manchas en las baldosas y deterioro de las paredes y la pintura de las superficies.

Cómo saber si tienes humedades por capilaridad

Las humedades por capilaridad son las más difíciles de detectar, pero aún así, podrás averiguar si tu hogar sufre de humedades de este tipo porque se presentarán los distintos problemas: 

  • Deterioro de los cimientos y materiales de construcción: muros debilitados, revestimientos que caen, etc. 
  • Pintura de las paredes desgastada y cascarillada con grietas
  • Moho, hongos y salitre en las paredes acompañada de manchas negras. 
  • Aumento del consumo de calefacción por sensación de un ambiente más frío a causa de la humedad. 
  • Instalaciones eléctricas averiadas a causa del contacto con el agua. 

Soluciones para las humedades por capilaridad

Las humedades por capilaridad solo se pueden solucionar de una manera: Arreglando los desperfectos ocasionados por una mala construcción e instalación de los materiales. 

En este caso, lo mejor es realizar una impermeabilización total de todo el edificio, empezando por aquellos cimientos que estén en contacto más directo con el terreno húmedo. 

Por otro lado, en el caso de que las humedades por capilaridad sean menores, con inyectar gel impermeable en las paredes más problemáticas podría solucionarse.

Pero, si ya por ejemplo, el problema es mayor, lo mejor sería drenar el agua del terreno, colocar láminas bituminosas en la obra o en casos más extremos, excavar para ver el foco del problema. 

No obstante, en la mayoría de las viviendas de hoy en día, ya se realiza una correcta selección de materiales y se estudia bien donde edificar para que esto no suceda, pues la reparación de humedades de este tipo suelen ser muy costosas. 

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Arreglar las humedades: Contratar los servicios de profesionales 

Como has visto, las humedades son un problema claro para el hogar, y por eso se deben solucionar cuanto antes. Sin embargo, no siempre es tan fácil como ventilar o poner un deshumidificador, puesto que existen situaciones mucho más complejas de las que requeriras asesoramiento o contratar los servicios de un profesional. 

En este caso lo que te aconsejamos es que evalúes por tu propia cuenta el nivel de humedad que tienes en casa, y pruebes a solucionarlo por tu propio pie si son casos muy aislados o leves. 

Para casos leves- moderados podrás probar con lo siguiente: 

  • Bolas anti-humedad: Son recomendables para aquellos casos donde la humedad no es muy persistente o para evitar que aparezcan. No obstante, nunca servirán para problemas recurrentes o más severos, ya que no solucionarán el origen del problema sino que sólo mitigan los síntomas más frecuentes como el mal olor.
  • Productos específicos para tratar el moho o pintura antihumedad: Los típicos productos anti moho que se pueden encontrar en el supermercado, así como la pintura antihumedad pueden ser una solución temporal antes de que se repare el problema principal. Estos productos pueden servir para casos leves que aún no hayan acabado de proliferar o para cuando se están esperando los servicios de profesionales y mientras tanto acudir a estas soluciones más inmediatas.
  • Deshumidificadores: Esto es sin duda el objeto estrella cuando en una casa hay humedad. Existen los más económicos pero menos efectivos que suelen ser de plástico y contienen un producto corrosivo a mezcla de sales y otros elementos, que pueden comprarse en supermercados, o aquellos deshumidificadores más completos y efectivos, que aunque son muy útiles, no aseguran un nivel óptimo de humedad en el ambiente del total de una vivienda. 
Un deshumidificador puede ayudarte a dormir mejor.
Un deshumidificador puede ayudarte a dormir mejor.

En cambio, si tu problema es mucho más serio y complejo, y está más avanzado, lo mejor es que contrates con los servicios de especialistas para cerciorarte de que el problema acaba erradicando cuanto antes.

Ellos, además de trabajar en las estructuras deterioradas o en los materiales de construcción, podrás hacer un análisis del aire de la vivienda y aplicar una central de tratamiento del aire (CTA), para filtrar y generar una buena corriente de aire teniendo en cuenta todos los niveles y el equilibrio entre la temperatura exterior e interior. 

Con lo cual, más vale llamar a especialistas como Murprotec para que “lo barato no te salga caro” y cuidar tu salud viviendo en un hogar sano y saludable para todos. 

Cómo puede afectar la humedad a tu salud 

Como hemos hecho mención anteriormente, las humedades aparte de ser un problema de deterioro de materiales y construcciones y un peligro para la estructura de la vivienda, es un factor muy perjudicial para la salud puesto que puede afectar directamente al sistema respiratorio y provocar dolencias de muchos tipos.

Al inhalar un aire inadecuado formado por la humedad que existe en el ambiente se pueden generar enfermedades pulmonares, asma, alergias e irritación, además de afecciones graves como la aspergilosis, causada cuando se inhala un determinado hongo. 

El asma es una de las afecciones que pueden producirse si se inhalan los hongos propios de la humedad.
El asma es una de las afecciones que pueden producirse si se inhalan los hongos propios de la humedad.

También el frío y el ambiente húmedo puede generar dolor muscular y enfermedades reumáticas en algunas personas, así como irritaciones oculares u otras afecciones cutáneas. 

Por eso, al primer signo de humedad que puedas percibir en tu hogar, lo mejor es que actúes cuanto antes y acabes con ellas ya que de eso puede depender tu salud. 

  • Te puede interesar: “Cómo conseguir una vivienda ecosaludable”.

7 consejos para evitar tener humedades en casa 

Aparte de lo que hemos ido comentando, te dejamos una lista de 6 consejos que, con acciones muy simples y sencillas de casa, podrás conseguir evitar formar humedad y conseguir un ambiente óptimo en tu hogar. 

  • Ventila la casa : Ya lo hemos repetido varias veces durante el artículo pero de veras que funciona. Ventilar la casa es una de las soluciones más efectivas a la hora de tratar la humedad y evitar que aparezcan. Abre las ventanas o las puertas a los accesos al balcón o terraza, si es que tienes, y mantenerlas abiertas el máximo de tiempo posible. Si es invierno con 15 minutos al día es suficiente, pero si puedes tenerlo más, tenlo más.
  • Dúchate con la puerta abierta y elimina el vaho del espejo: Aunque lo más normal es ducharse con la puerta cerrada, intenta ajustarla o abrirla un poco para así evitar que todo el vaho del agua caliente se concentre en el espacio y vaya a parar en forma de humedad a las paredes u otras superficies de esa estancia. Además, trata de pasar un paño para desempañar el espejo. ¡Este hecho también evita humedades!
  • Muebles separados: Que los muebles respiren también es fundamental. Es cierto que se suelen poner los muebles arrinconados o lo más pegados posibles a las paredes para optimizar al máximo los espacios pero eso no es lo ideal si queremos evitar tener humedad. Si los separas habrá ventilación, al igual que si no cargas de cuadros toda la casa.
  • No tiendas dentro de casa: Si tienes un balcón, una terraza o una galería, elige esos espacios para tender la ropa y haz las lavadoras a una hora que puedas asegurarte que cuando toque ir a dormir tu ropa esté seca y no tengas que entrar el tendedero dentro de tu casa para evitar que se humidifica. En cambio, si no dispones de balcón o de ningún espacio para tender en un exterior, entonces en la habitación que elijas para desplegar tu ropa, asegúrate de abrir bien la ventana o poner un deshumidificador.
  • Pon la calefacción en su justa medida: De esto también hemos hablado antes, pero te recordamos que no debes hacer un mal uso de las calefacciones y aires acondicionados, ya que eso solo supondrá generar un contraste mayor entre la temperatura interior y exterior y provocar humedades por condensación. Lo mejor es que mantengas la temperatura en invierno alrededor de los 18 – 20 grados.
  • Usa el extractor de la cocina: Cuando cocines utiliza la campana extractora para así conseguir que el vaho de los guisos o de tus comidas desaparezca por ahí y no se expanda por toda la casa provocando humedad al entrar en contacto con superficies frías.
  • Incluye plantas pero con criterio: Las plantas, además de decorar y oxigenar el ambiente, también son buenas para evitar la humedad, aunque debes escoger aquellas específicas que son para ello y no acumular demasiadas, pues sino solo conseguirás el efecto contrario favoreciendo a la producción de vaho a causa de sus hojas mojadas una vez se rieguen. Para la humedad, las plantas que mejor funcionan son: las cintas, la hiedra inglesa, las epifitas o la palma bambú.
Escoge bien las plantas para que se conviertan en tus aliadas.
Escoge bien las plantas para que se conviertan en tus aliadas.

3 trucos caseros para eliminar la humedad más superficial 

Si crees que tu problema es superficial o quieres ir eliminando la humedad antes de que vengan a arreglarte el problema más complicado, te dejamos estos trucos caseros y eficaces por si pueden servirte: 

  • Vinagre blanco y bicarbonato: Si las paredes de tu casa tienen manchas negras de moho, prueba a eliminarlas con vinagre blanco y bicarbonato de sodio. Haz una mezcla de estos dos elementos y diluirlos en agua y rocía la superficie afectada, al mismo tiempo que lo frotas con un trapo. Deja actuar durante una media hora y luego limpia la superficie con lejía.

    Cuando vayas a hacer esto asegurate de que lleves una ropa que pueda mancharse y no sea a una hora muy tarde ya que vas a necesitar unas horas de margen para que el olor desaparezca y puedas irte bien a dormir, en el caso de que el problema se encuentre en tu dormitorio.
  • Recipiente con sal gruesa: Si te has fijado, muchos de los deshumidificadores de supermercado contienen en su interior bolsitas de sal, aparte de ser acompañadas de otros elementos químicos. Esto es porque la sal consigue chupar y absorber toda la humedad que esté presente en el ambiente. De este modo, llena un recipiente con un kg de sal y déjalo actuar un par de días. En el momento en que la sal se vea húmeda o negra, será el momento de cambiarla.
  • Granos de café o zumo de limón: Tanto los granos de café como el zumo de limón son un excelente aliado para combatir el fuerte olor tan característico a la humedad. Si prefieres usar café pon un puñado de este ingrediente en un recipiente y déjalo en la estancia de la casa con más humedad. En el caso de querer usar el limón, crea un ambientador con zumo de limón y agua tibia y pulveriza la mezcla por toda la casa. ¡Verás que aroma más fresco consigues!
Crea una mezcla de vinagre de limpieza y bicarbonato blanco para acabar con las manchas de moho.
Crea una mezcla de vinagre de limpieza y bicarbonato blanco para acabar con las manchas de moho.

Y tú, ¿conoces algún tip más para acabar con las humedades del hogar? ¡Déjanos un comentario o cuéntanos tu experiencia con este problema tan común que aparece en las viviendas.

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